01Jun

Firmar y Arrendar

¿De qué se trata?

 

Cuando se inicia un proceso de arrendamiento o alquiler, específicamente hablando de inmuebles, se están comprometiendo dos partes a un mutuo acuerdo, para el uso del ya mencionado inmueble; el arrendatario, y el arrendador.

La primera de ellas es la persona que va a tomar el inmueble, el encargado principal de responder por el buen estado y la conservación del mismo. Él, es quien se hará cargo de conocer el valor del canon de arrendamiento y cancelarlo oportunamente según las fechas estipuladas en el contrato.

El arrendador, es el propietario o representante legal específico del inmueble, es decir, es quien posee el inmueble y hace negocios con él, bien sea a partir de una entidad establecida, o de él mismo o ella misma.

 

¿Y donde queda eso? ¿Cual es mi evidencia?

En el contrato de arrendamientos, todas las obligaciones, requerimientos, pactos y acuerdos se plasman ahí, esta es la evidencia y herramienta fundamental de la negociación y el medio por el cual se realizarán, aclararan y discutirán todas las cosas referente al proceso. Por medio del mismo, ambas partes deberán ponerse de acuerdo en términos de:

 

A. Nombre e identificación de los contratantes.

B. Identificación plena del inmueble.

C. Identificación de la parte del inmueble que se arrienda, cuando sea del caso, así como de las zonas y los servicios compartidos con los demás ocupantes del inmueble.

D. Precio y forma de pago.

E. Relación de los servicios, cosas o usos conexos y adicionales.

F. Término de duración del contrato.

G. Designación de la parte contratante a cuyo cargo esté el pago de los servicios públicos y expensas de administración; si es el caso; del inmueble.

 

El tiempo o duración del contrato, como ya especificamos, será pactado por ambas partes y el tiempo deberá cumplirse.

 

¿Y que pasa si yo quiero modificar ese tiempo?

 

Bueno, llegado el caso de que se cumpla el tiempo y el arrendatario quiera seguir habitando el inmueble, se debe realizar una negociación previamente anunciada y pactada para realizar una prórroga o una renovación.

 

Una prórroga, es una extensión solicitada formalmente por parte del cliente para extender su contrato un tiempo más allá de lo inicialmente acordado, bien sea por necesidad, o por gusto. Este puede ser a 1, 2, 3 o 6 meses, todo varia según el momento y la forma en la que se pida. Y también dependiendo de la calidad del proceso que se lleva como cliente.

 

Una renovación, como su nombre lo indica, es renovar el proceso, por medio del mismo contrato y bajo los mismos acuerdos pactados en el. Los acuerdos y penalidades deben ser nuevamente leídas y ajustadas para comodidad y tranquilidad de las dos partes. Esto hará que, ambas partes estén conformes y claras en cuanto a el uso del inmueble y la retribución del mismo.

 

¿Retribución?

Si, siempre debe haber una retribución o un pago para el propietario, de lo contrario no tendría sentido para él realizar uno de estos procesos, el recibirá mensualmente un canon de arrendamiento pactado en el contrato ya mencionado.

El canon es la cantidad de dinero que se paga por ocupar el inmueble, este pago corresponde únicamente al arrendatario, y, en caso de llegar a necesitarlo, al deudor solidario, que es la persona encargada de responder por el canon de arrendamiento y todas las obligaciones del arrendatario en caso de que este llegara a fallar en el pago oportuno del canon mensual.

 

¿Quiere decir que con todo esto cumplido puedo arrendar tranquilamente?

 

Casi siempre así es, pero todo dependerá de la inmobiliaria con la que desempeñes tu proceso.

En Portada Inmobiliaria, por ejemplo, una vez se llena y entrega toda la documentación pertinente y este todo en orden, también teniendo en cuenta que ya se ha elegido el inmueble, procederemos a hacer el inventario inicial del sitio a arrendar, en el cual revisaremos cada una de las partes del mismo verificando que todas estén en orden y dignas para ser recibido posteriormente por el arrendatario. En el momento de entregar las llaves del inmueble a él o ella, este recibirá también dos informes, uno de ellos es escrito, en el que se redactará y especificará el estado de cada uno de los lugares previamente revisados. El segundo informe será fotográfico y debe coincidir con lo que ya se ha escrito.

 

Llegado el momento en que se entrega el inmueble y ambos informes, junto con las llaves del sitio, el arrendatario tendrá 10 días calendario para reportarnos cualquier anomalía o daño que note en el inmueble. Pasado este tiempo, cualquier daño que no haya sido reportado debe ser reparado por el mismo inquilino.

 

¿Y eso es todo?

 

Algo así, como ya te contamos los procesos pueden variar, pero en Portada Inmobiliaria contarás siempre con el proceso que te describimos, lo que te aseguramos, es que siempre velaremos por que estés lo suficientemente informado a la hora de arrendar, bien sea con nosotros, o con cualquier otra entidad.

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